El mole de doña Satu es una remembranza sobre la comida y la infancia, sobre las fiestas familiares y los rituales de preparación de platillos con alto grado de dificultad en su elaboración; se invita al lector a reflexionar sobre la pérdida y el rescate a partir de las memorias y la nostalgia. Donde la metáfora de la ausencia se sirve en un plato de mole.

